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Kim, Kaan, Roel, Yohan, Claudio, Fernando, Masaharu.
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capítulos 01
Si no te enfrentas a tus problemas, ellos te seguirán dondequiera que vayas.
Claudio
capítulos 02
Estudié Moda.
Ahora estoy intentando cambiarla.
Kim
capítulos 03
Al final decidí darle
una oportunidad a mi ciudad.
Kaan
capítulos 04
Si quieres ser feliz,
prepárate para sacrificarlo todo.
Fernando
capítulos 05
Gracias a mis aspiraciones pude superar mis miedos.
Hyoungtae Yohan
capítulos 06
Si quieres vivir de tu pasión,
debes convertirla en tu profesión.
Nicoletta
capítulos 07
El mejor día para
empezar algo es ayer.
Roel
capítulos 08
Trabaja de forma
inteligente para trabajar menos.
Masaharu
capítulos 09
Superé las dificultades esforzándome más.
Ibby
capítulos 010
Yo soy el único dueño de mi destino.
Jakub
Si quieres ser
feliz, prepárate para
sacrificarlo todo.
La historia de Fernando Mora
Fernando Mora

Motivado por su pasión por el vino, Fernando Mora decidió dejar su trabajo como ingeniero para dedicarse a la enología a tiempo completo. En pocos años ha logrado convertirse en Master of Wine, el título más prestigioso en este ámbito. Ahora que dirige dos empresas, quiere seguir creciendo junto con su región y hacer famosa la uva garnacha, a la que debe todo su éxito.

Todo empezó como un hobby.
Era el año 2008. Todavía trabajaba como ingeniero cuando mi mujer me llevó a visitar una empresa vinícola de La Rioja.

Esa experiencia, aquel primer contacto con el vino, me impresionó tanto que me hizo desear crear el mio propio.

Tres meses después, ya estaba produciendo vino en la bañera de mi casa.
Con la ayuda de mi mujer planté vides en el jardín de mis padres para empezar a familiarizarme con las técnicas de cultivo, y empecé a buscar colaboradores.
Junto con Mario, mi primer socio, producí mi primer vino a partir de uva garnacha, una variedad típica de nuestra región: trabajamos en ese proyecto durante años, aprendiendo poco a poco todo lo que hay que saber sobre marketing, ventas y, obviamente, sobre vino.

Empezamos a organizar catas en restaurantes, promocionando nuestro producto por toda la región.
En uno de estos eventos conocí a Francisco, un abogado de Nueva York al que le encantó mi vino desde el primer momento y, juntos, lo exportamos a Estados Unidos.

Creo que la clave para alcanzar un objetivo es ser sociable.

Hace falta crearse una red de contactos y encontrar a las personas correctas, las que pueden enseñarte a hacer las cosas.

Justo cuando buscaba la manera de aumentar mis conocimientos en el campo del vino, por ejemplo, un amigo me invitó a un seminario de dos días organizado para seleccionar posibles candidatos al curso de Master of Wine.

Se trata del título más respetado del sector enológico: hay 69 en todo el mundo, y solo el 2% de los candidatos superan el examen al primer intento. Dejé mi trabajo como ingeniero y empecé a estudiar.

Al principio es imposible saber qué va a pasar, solo tienes que creer en ti mismo y lanzarte.

No sabía si tendría bastante dinero o la capacidad suficiente para afrontar ese reto. Pero, ¿qué mejor ocasión para mejorar mi actividad que la de estar rodeado de los mayores apasionados de vino del mundo?

Fue una época intensa. No tenía dinero, pero me despertaba todos los días con una sonrisa en la cara porque sabía que estaba haciendo algo por mí y por mi familia.

En tan solo dos años y nueve meses, mientras sacaba adelante mi nueva empresa, conseguí entrar en ese 2% de estudiantes convirtiéndome en uno de los dos únicos Master of Wine españoles.

Mi mujer tenía miedo de que me desilusionara en caso de no tener éxito. Yo, en cambio, siempre me sentí tranquilo, incluso en los momentos más difíciles. Cuando te autofinancias como hacemos nosotros, lo peor que te puede pasar es tener que cerrar.
No le debes dinero a nadie y probablemente lograrás encontrar otro trabajo.

Algunas personas quieren un trabajo seguro, un puesto cómodo, y respeto su capacidad de ser honestos consigo mismos: si el riesgo no es para ellos, es normal querer contar con esas certezas.
Pero si te sientes a la altura del desafío, entonces tienes que comprender que, en el fondo, se trata de un juego.
Tener que cambiar de trabajo, aunque sea como repartidor de pizzas, no me asusta: a lo largo de mi vida he tenido muchos trabajos y me han gustado todos. Siempre he tenido la mente abierta, y esto ha sido un factor crucial para mi carrera.

Aunque las cosas vayan mal, la vida sigue y lo único que hay que hacer es cambiar de camino.

No sé dónde estaremos mañana, pero creo que las cosas irán siempre a mejor.
Empezamos vendiendo 5000 botellas de vino, mientras que ahora distribuimos 200.000 al año.
En 2016 lanzamos al mercado BotijoRojo, uno de nuestros mejores vinos, que en la actualidad está presente en 35 mercados.
Para lograrlo, tuve que dedicarme a mi actividad al 100%.

Si quieres hacer realidad tu sueño, tienes que estar preparado para sentirte solo, sacrificarlo casi todo, tener la cartera vacía y trabajar como un loco.

Empecé a producir vino sin tener una visión clara de hacia dónde me dirigía, pero en todo momento me concentré en la calidad, y ahora mi objetivo es dar a conocer mi región.
El potencial está aquí: tenemos algunas de las cepas más antiguas de España.
Aquí es donde nació la garnacha, y estamos construyendo el futuro de esta región precisamente sobre las bases de esta increíble variedad.

Ahora que el negocio está en marcha y que Bodegas Frontonio es una de las empresas vinícolas más interesantes, quiero concentrarme más en la producción y en los aspectos comunicativos. Ya contamos con clientes, ahora tenemos que cultivar su entusiasmo por el vino.
Lo único que quiero es divertirme y alejarme de la obsesión por hacer números.
Prefiero ser un viticultor feliz que un simple hombre de negocios.

En el fondo, mi sueño es vivir haciendo lo que me gusta. El dinero solo es dinero, lo que realmente importa es la libertad.
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Hyoungtae Yohan
Gracias a mis aspiraciones pude superar mis miedos.
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